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Joyería responsable

Joyería responsable

Origen y trazabilidad de los materiales

En joyería, el reciclaje (mejor dicho, el reprocesamiento) ha sido siempre un hábito necesario debido al valor de las materias primas que empleamos, con lo cual, por sí mismo, es un hecho que tiene muy poco de encomiable. Los restos de oro o plata no se han desperdiciado nunca, se reciclan desde hace cientos de años, ya que son demasiado valiosos para desecharlos.

El metal reciclado, a diferencia del metal procedente de la MAPE responsable, no puede garantizar su origen limpio, su trazabilidad hasta la extracción. Esto significa que el oro que se ha extraído de forma sucia puede derivar fácilmente en oro reciclado, sobre todo en el caso de los desechos de fabricación. Y no hay nada que nos asegure que, por ejemplo, el oro reciclado que vayamos a utilizar no provenga del que fue robado hace décadas por el nazismo a la población judía o del que fue expoliado hace siglos por los colonizadores españoles a los pueblos indígenas americanos.

Otra diferencia fundamental con el metal justo certificado es que el reciclado no aporta ningún valor social positivo añadido. Además de los precios justos, las condiciones dignas y el respeto medioambiental que se garantizan en la MAPE responsable, así como la estimulación de la actividad económica en estas regiones tradicionalmente empobrecidas, cuando estándares de certificación como Fairmined o Fairtrade reconocen la MAPE, las organizaciones mineras reciben unas primas que se destinan a proyectos de mejora organizacional y desarrollo comunitario (infraestructura, salud, educación, etc.). Usar este tipo de oro y plata tiene un impacto directo, visible y cuantificable en beneficio de los mineros y el bienestar de la comunidad.

Todo ello no significa que el oro reciclado sea una mala opción, sino que aún tiene mucho margen de mejora, sobre todo en cuanto a procedencia y transparencia. Se debe exigir que se lleve a cabo mediante un sistema de certificación de máxima fiabilidad. No debería ser una declaración de intenciones, como sucede en ocasiones, sino un hecho registrado internamente y auditado externamente. El sistema de control del reciclaje aún tiene mucho camino por recorrer para ser más efectivo de lo que es actualmente. Además, es importante revisar el concepto reciclado, que debería aplicarse solamente al metal procedente de desechos electrónicos.

Desde nuestra visión, ante la disponibilidad real de metal justo y trazable, la compra de metal reciclado no es una opción válida para la práctica de una joyería verdaderamente responsable y proactiva. Si realmente queremos marcar la diferencia e incidir en la industria minera, la vía es apostar por las iniciativas de minería responsable que encontramos en la MAPE, dado su alto impacto en la creación de empleos dignos, el desarrollo comunitario y la sostenibilidad ambiental.

Para ampliar información, consulta el apartado dedicado al metal reciclado de nuestra guía La joyería responsable.